Algunos ya conocen mi costumbre de aparecer en casa por sorpresa, sin avisar y en el momento menos oportuno. La ultima vez fue hace tres semanas…
En ese dia era la boda de mi tio Vidal, un soltero de oro al cual ninguna mujer habia logrado atar en corto. Por lo que, nos mostramos agradecidos hacia la femina por tan titanico esfuerzo!
No sabia muy bien, a que hora era la boda, por lo que el dia anterior mande una sms a mi prima, para tantear el terreno a la vez que me disculpaba por “no poder ir a tal evento”. La boda era a la una en el ayuntamiento de Oñati, y yo tenia apenas 2 horas para dejar lo que estaba haciendo, coger la maleta e ir a la estacion para poder coger el ultimo tren direccion hacia Euskadi.
Fue todo un poco precipitado, ya que hasta el mediodia de aquel viernes, no pude saber si me tocaba trabajar el sabado, por lo que tuve que discutir y acordar mi libertad hasta el ultimo segundo, ya que el jefe no estaba dispuesto a dejarme ir a la ligera. Pero, finalmente, llegamos a un acuerdo, por el cual libraria el sabado, pero tendria que meter 6horas extras el lunes…no me convencia mucho y me parecia un poco desproporcionado, pero no habia otra opcion si quieria salir de BCN cuanto antes. Asi que por ser excepcion, me hiba a meter una paliza de 9h ida y 9h vuelta, para poder estar el dia del sabado y la mañana del domingo con la family; para luego, meterme 15h de trabajo el lunes…pero bueno, para una vez que se casa mi tio, merecio la pena!