Hace poco, tuve la agradable visita de mis compañeros checos de Dublín. Como esta viniendo a ser de costumbre, la gente me llama cuando ya están en la ciudad, sin avisarlo previamente…pero bueno, las visitas siempre son bienvenidas!
Lo malo es que el fin de semana que vieron, era uno de los que mas ocupado estaba, ya que ese mismo sábado, a la tarde tenía una reunión de trabajo, había quedado para cenar con otros amigos que vinieron de visita (hola Susana!), y tenia una fiesta de cumpleaños con otro grupo de amigos…
En fin, siempre es una alegría ver otra vez a Michael, Katerina, Kamil, George, Zdenka y Simona, así que junto con Susana y sus amigos, nos fuimos a uno de los cafés más conocido de Barcelona llamado “Els Cuatre Gats” celebre por haber albergado reuniones de poetas y literarios diversos en las primeras décadas del siglo pasado. Tras la clavada del café, me fui corriendo a la reunión de trabajo, y tras dos horas y interminables cervezas y cafés, volví corriendo otra vez a donde mis amigos checos.
Esta vez, quedamos en una cervecería-restaurante. Allí, habían una serie de mesas donde había un grifo de cerveza cuyo contador de consumo se veía en una gran pantalla de plasma. El método era muy simple, cuanto más bebías, mas puntos conseguías, y más te distanciabas de tus competidores. Sencillo pero altamente competitivo. Así que entre una cosa y otra, al final al cierre del local, la mitad del personal salió con la vista nublada. Y que decir de los checos, que en un alarde de patriotismo, quisieron ser los campeones del evento, y bebieron dos litros mas que la media, menos mal que esa noche no hiban a salir de juerga…aún y todo me gustaría haberle visto la cara que deberían de haber tenido al día siguiente dentro del avión…soñarían con elefantes rosas? O verían como las alas del avión se movían cual banderas al viento…
martes, febrero 20
viernes, febrero 16
El viernes
Había sido un día intenso, de presentación de una serie de trabajos, así que no está demás juntarse en otro ambiente para liberar tensiones, además una compañera conocía al camarero del bar, así que eso de tener descuentos hasta media noche no están mal del todo…
El caso es que era el cumpleaños de una de las chicas de clase, pero como en el pastel ponía una interrogación, me quede con las ganas de saber la edad, supongo que eso de dejar la edad del pavo debe de ser algo traumático :)
Tras velas, pastel, cubatas y quejas sobre el servicio de correos de Barcelona,
Al final, sin ton ni son, se nos pasó la noche viendo como poco a poco la gente se iba yendo del bar, mientras los últimos borrachos se aferraban a micrófono peleándose por quedarse con la gloria de la última canción.
jueves, febrero 15
iBai en Barcelona
Hace poco, en una de esas mañanas en la que te planteas quedarte en la cama hasta que las tripas te obliguen a levantarte a desayunar, tuve una inesperada llamada a eso de la una del mediodía:
Yo- Bai….
Ibai- Hey hola estabas dormido?, donde estas?
Yo-…en Barcelona
Ibai- Yo tambien!
Asi que Ibai (compañero del insti de Eibar y Kunsthal) estaba en Barcelona, con unos amigos, y basta que ya me estaban empezando a crujir las tripas, por que no buscar todos juntos un restaurante donde acallar los gruñidos y de paso hacer turismo por Barcelona? Ya que si bien, llevo una temporadita viviendo pro aquí, turismo, lo que se dice turismo no he hecho demasiado, ya que entre, curro, ikastola, deberes, salidas nocturnas y mañanas dormilonas, en estos cuatro meses he dado menos paseos por la ciudad de los que
habría querido, y aunque me de un poco de vergüenza decirlo, hay turistas que en un fin de semana han visto mas de la ciudad de lo que yo he visto hasta ahora.
Bueno, el caso es que después de hacer mil vueltas para poder aparcar de una forma decente y barata el coche del compañero de Ibai (traer un coche a la ciudad es una cara perdida de tiempo), fuimos a un Buffet libre de especialidad vegetariana, lugar ideal para poder equilibrar el estomago después de los excesos del día anterior.
Después de una copiosa comida, fuimos a la zona del Raval, en la parte superior de las Ramblas, donde Ibai quería encontrar ropa del tipo de rapero malote de tres tallas mas grandes y gorras con redecilla, pero para asombro de todos, la mayoría de tiendas estaban cerradas, así que habrá que dejar el cambio de armario para futuros días…
De allí, fuimos a la librería del CCCB, cerca de mi universidad, donde tenían libros de diseño Lo malo es que había demasiados libros, y el precio no era precisamente barato, por lo que la elección era bastante complicada, cosa que hizo que esta compra se dejara para la siguiente visita.
Después de eso, fuimos a dar una vuelta por las Ramblas, donde los amigos de Ibai se paraban cada dos por tres maravillados por los pequeños puestos de animales en venta. Uno de ellos, miraba los puesto con enfado, indignado por la crueldad del acto de la venta de criaturas vivientes, mientras el otro compañero, se interesaba por el precio de la pareja de lagartos, el valor en el mercado hispano de una cacatúa de importación, o los usos de unos polluelos dentro de una discoteca…
Yo- Bai….
Ibai- Hey hola estabas dormido?, donde estas?
Yo-…en Barcelona
Ibai- Yo tambien!
Asi que Ibai (compañero del insti de Eibar y Kunsthal) estaba en Barcelona, con unos amigos, y basta que ya me estaban empezando a crujir las tripas, por que no buscar todos juntos un restaurante donde acallar los gruñidos y de paso hacer turismo por Barcelona? Ya que si bien, llevo una temporadita viviendo pro aquí, turismo, lo que se dice turismo no he hecho demasiado, ya que entre, curro, ikastola, deberes, salidas nocturnas y mañanas dormilonas, en estos cuatro meses he dado menos paseos por la ciudad de los que
Bueno, el caso es que después de hacer mil vueltas para poder aparcar de una forma decente y barata el coche del compañero de Ibai (traer un coche a la ciudad es una cara perdida de tiempo), fuimos a un Buffet libre de especialidad vegetariana, lugar ideal para poder equilibrar el estomago después de los excesos del día anterior.
Después de una copiosa comida, fuimos a la zona del Raval, en la parte superior de las Ramblas, donde Ibai quería encontrar ropa del tipo de rapero malote de tres tallas mas grandes y gorras con redecilla, pero para asombro de todos, la mayoría de tiendas estaban cerradas, así que habrá que dejar el cambio de armario para futuros días…
De allí, fuimos a la librería del CCCB, cerca de mi universidad, donde tenían libros de diseño Lo malo es que había demasiados libros, y el precio no era precisamente barato, por lo que la elección era bastante complicada, cosa que hizo que esta compra se dejara para la siguiente visita.
Después de eso, fuimos a dar una vuelta por las Ramblas, donde los amigos de Ibai se paraban cada dos por tres maravillados por los pequeños puestos de animales en venta. Uno de ellos, miraba los puesto con enfado, indignado por la crueldad del acto de la venta de criaturas vivientes, mientras el otro compañero, se interesaba por el precio de la pareja de lagartos, el valor en el mercado hispano de una cacatúa de importación, o los usos de unos polluelos dentro de una discoteca…
lunes, febrero 12
Welcome to my house
A estas alturas, después de llevar aquí unos 4 meses me he dado cuanta de que todavía
no os he comentado en donde vivo. Creo recordar que en alguno de los textos, os comenté la zona donde vivía, pero no os he enseñado la casa por dentro todavía.
Para ahorrarme alguna que otra foto, diré que vivo en un piso de aproximadamente 60m2, con un salón de 4x3m, una cocina de 2x1m, un cuarto de baño en forma de “L”, y cuatro habitaciones de 3x3, 3x2, 5x2 y 3x2 respectivamente, de las cuales la de 3x3 es la mía. Por lo que de aquí deducireis que el piso no es muy grande que digamos…
Aparte de eso, es un cuarto piso, las escaleras están muy empinadas, con algún que otro escalón roto, que junto con la pintura desgastada de las paredes, le aporta el encanto de las casas obreras de los principios de la industrialización.
Pero bueno, no todos van a ser puntos negativos para la vivienda. Entre los puntos fuertes, destacaría la zona donde se encuentra el edificio: a 20min (andando) de la universidad, 4min de la parada de metro, 15min del Carrefour y 8min del Dia, y a 30min de la playa. Y a esto hay que añadirle que el edificio tiene una bonita y enorme azotea donde la ropa se seca de un día para otro y donde en los días de sol uno se puede echar la siesta.
no os he comentado en donde vivo. Creo recordar que en alguno de los textos, os comenté la zona donde vivía, pero no os he enseñado la casa por dentro todavía.Para ahorrarme alguna que otra foto, diré que vivo en un piso de aproximadamente 60m2, con un salón de 4x3m, una cocina de 2x1m, un cuarto de baño en forma de “L”, y cuatro habitaciones de 3x3, 3x2, 5x2 y 3x2 respectivamente, de las cuales la de 3x3 es la mía. Por lo que de aquí deducireis que el piso no es muy grande que digamos…
Aparte de eso, es un cuarto piso, las escaleras están muy empinadas, con algún que otro escalón roto, que junto con la pintura desgastada de las paredes, le aporta el encanto de las casas obreras de los principios de la industrialización.

Pero bueno, no todos van a ser puntos negativos para la vivienda. Entre los puntos fuertes, destacaría la zona donde se encuentra el edificio: a 20min (andando) de la universidad, 4min de la parada de metro, 15min del Carrefour y 8min del Dia, y a 30min de la playa. Y a esto hay que añadirle que el edificio tiene una bonita y enorme azotea donde la ropa se seca de un día para otro y donde en los días de sol uno se puede echar la siesta.
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